domingo, 30 de mayo de 2010

CONVNECION NACIONAL DE ARBITROS PROFESIONALES

Rafael Michel

La XXXVI Convención de Árbitros Profesionales de la FMF, que se lleva a cabo en un hotel del paradisíaco Acapulco, con la pre-sencia de personalidades del gobierno del estado, autoridades de la Federación y más de 600 árbitros de la Primera División, Liga de Ascenso, Segunda y Tercera División.En el estrado estuvieron presentes Rafael Mancilla, director ejecutivo de la Comisión de Árbitros; Enrique Silva Terán, presidente de la Tercera División; Carlos Reyes Paris, director del Instituto del Deporte del Estado de Guerrero; Jorge Campos Chávez, subsecretario de Desarrollo Social del estado de Guerrero, quien acudió en representación del gobernador, y Francisco Ramírez, asesor del Área Técnica de la Comisión de Árbitros.
Asi mismo también estuvieron los dirigentes del arbitraje profesional en Baja California, Rafael García Vázquez y Rafael Michel, quienes además tienen a su cargo el arbitraje del sector de aficionados. Michel, es el silbante con menor estatura -1.50mts- que ha tenído el arbitraje profesional, por alla de 1984 a 2005 aproximadamente.
Rafael Mancilla dio la bienvenida a todos los asistentes, en nombre de Aarón Padilla, presidente de la Comisión de Árbitros. En su discurso, Mancilla mencionó que la Comisión busca la excelencia y que no pararán hasta conseguirla.Este año, la convención incluye más actividades recreativas que permitan fomentar el trabajo en equipo y generar las condiciones suficientes para un mejor aprovechamiento en las sesiones de aula. En dicho encuentro, se llevarán a cabo sesiones con las distintas áreas de la Comisión, como son la técnica, física y la psicológica, con el fin de que los árbitros se actualicen y perfeccionen su trabajo.
El próximo año se espera que nuevamente Acapulco Guerrero reciba a los más de 600 silbantes profesionales.

ARBITROS INTERNACIONALES


Árbitro Central: Marco Antonio Rodríguez Moreno (centro)Árbitro Asistente 1: José Luis Camargo Callado (izquierda)Árbitro Asistente 2: Alberto Morín Méndez (derecha)4º Árbitro: Jorge Eduardo Gasso FloresAsesor: José Francisco Ramírez Díaz

HECHOS SIN INFORMACION


Rafael Michel
Desde Tijuana hasta Quintana Roo y en cualquier rincón del país no hay informacion pública fidedigna y crediticia. Es decir, el público carece de datos sobre el paradero y la suerte de Diego Fernández de Cevallos, desaparecido entre la noche del viernes 14 y la madrugada del sábado 15.
Como todo personaje público, ha sido objeto de todo tipo de críticas y de cartones políticos para bien y para mal. La cosa es hacer comentario de cualquier tipo; asi lo manifiestan los medios masivos comunicación a nivel nacional. Pero...
Conforme han transcurrido los días, algunas de las conjeturas iniciales han ido perdiendo sustento y surgen otras, como la que ahora planteo aquí. Antes de hacerlo no puedo sustraerme a la tentación de recordar el secuestro padecido en diciembre de 1997 por Fernando Gutiérrez Barrios, que oficialmente jamás existió. No se denunció ante el Ministerio Público y su víctima jamás se refirió al acontecimiento.

Ese año había sido terrible para el presidente Zedillo y para el sistema político mexicano, y cuando ocurrió la desaparición del antiguo zar de la seguridad nacional aún faltaba la terrible matanza de Acteal, que ocurriría una semana después de la terminación del secuestro del exsecretario de Gobernación, el 22 de diciembre.

En las elecciones de julio el PRI había perdido la mayoría en la Cámara de Diputados, hecho funesto para ese partido, que anunciaba su descomposición. El Partido de la Revolución Democrática, dirigido por Andrés Manuel López Obrador, había conseguido formar la segunda bancada más numerosa en San Lázaro, después de la disminuida fracción priista y, como cereza en el pastel, había hecho triunfar al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, convertido de esa guisa en el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal elegido por voto popular.

Aunque por el rescate de Gutiérrez Barrios se pagaron seis millones y medio de dólares (un descuento de tres y medio respecto de los diez inicialmente pedidos por los secuestradores) no quedó claro que necesariamente fuera un secuestro mercenario. Quizá persiguió varios fines: unos concernientes a las antiguas tareas de la víctima, por años al frente de la policía política y de las acciones de seguridad nacional; otros relacionados con sus nexos con la política veracruzana y la escisión del PRI que allí se incubaba (Dante Delgado fue puesto en prisión al año siguiente por Patricio Chirinos y Miguel Ángel Yunes) o quizá se trataba de un ajuste de cuentas por los muchos daños que el exgobernador de Veracruz infligió a tanta gente. Y de paso obtener una fortuna.

Algo semejante parece estar ocurriendo con Diego. Su familia conjetura, quizá porque posee indicios que no ha hecho públicos, que se trata de un secuestro que se resuelve con dinero. Por eso llamó a los captores a comunicarse, para negociar. El EPR avisó que no es el autor de la desaparición y con eso desmontó casi por entero (porque otros grupos pudieron hacerlo) la conjetura de que una organización guerrillera estuviera presente en el caso. Y ante la CNN el presidente Calderón, que tuvo que cargar en España y en Washington el baldón de que su gobierno no puede garantizar la seguridad ni siquiera de los encumbrados más cercanos, excluyó al narcotráfico, porque sus jefes mandan mensajes por otras vías, expresión equívoca que sugirió que hay un puente de comunicación con la delincuencia organizada.

Por mi parte, al excluir que se trate de un secuestro mercenario (entre otras cosas porque era más sencillo plagiar a un miembro de la familia de Fernández de Cevallos a fin de que él pudiera encargarse del pago y no tener que dar instrucciones para hacerlo desde su cautiverio), calculé posible que lo hubiera emprendido algún grupo relacionado con la seguridad pública o la seguridad nacional, en la lógica con que operan muchas policías a lo largo de la historia (crear un problema para resolverlo y así mostrar su necesidad, su eficacia y su lealtad). La hipótesis se validaría si la localización y el rescate del eminente panista ocurriera mientras el presidente Calderón estaba en Estados Unidos, para que pudiera gloriarse del resultado (con cuya génesis no lo ligó mi formulación). Y, por supuesto, se diluyó conforme los días pasaron sin que apareciera Diego.

Necesitado de una nueva explicación, traje a mano mi reciente lectura del libro de José Reveles sobre los Beltrán Leyva, El cártel incómodo. El subtítulo de la obra es El fin de los Beltrán Leyva y la hegemonía del Chapo Guzmán. Una de las bases de sustentación del libro es dar por supuesto un acuerdo entre el gobierno federal y el cártel del Pacífico, suposición que no carece de fundamento y de exponentes. Un panista notable, el todavía diputado Manuel Clouthier Carrillo, denunció ese eventual arreglo desde el conocimiento que le proporciona su vivencia cotidiana como director del principal periódico sinaloense. Y fue también una de las líneas de argumentación del reportaje que en dos partes presentó durante la estancia de Calderón en Washington la cadena de radio pública estadunidense.

Como parte de ese presunto acuerdo, el gobierno desarticularía a la banda de los Beltrán Leyva, antaño asociados a Guzmán Loera y convertidos en sus crueles enemigos. Independientemente de una motivación así, lo cierto es que esa parte de la mafia de la delincuencia organizada sí ha resultado especialmente golpeada, y que uno de los lances finales, el de diciembre del año pasado, que concluyó con su muerte, fue una especie de ejecución de Arturo Beltrán Leyva, el jefe del clan, y la exhibición vejatoria de su cadáver, tapizado de dólares.

Los restos de la banda, a cuya cabeza habría quedado Héctor, habrían emprendido actos de violencia ya no utilitarios sino surgidos de un acusado ánimo de venganza. Habrían comenzado con el asesinato de los familiares de un oficial de la Marina muerto en la acción de Cuernavaca. Se trataría de mostrar así que aunque fuera por esa vía, indirecta e innecesaria, la Armada de México pagaría la muerte de El Barbas, como se apodaba a Arturo Beltrán Leyva.

Me pregunto entonces si en la desesperación de su acorralamiento, como coletazo de ballena herida, Héctor Beltrán Leyva resolvió alzar la mira y apuntar cerca del cogollo del Estado. Aunque no pertenece directamente al gobierno panista, Fernández de Cevallos ejerce influencia de tal magnitud sobre él que el secretario de Gobernación y el procurador general de la República han sido parte de su entorno político, profesional y personal. De alguna manera lo representan. Y al inferirle un daño, del alcance y naturaleza que resulte, se estaría el clan agónico cobrando las acciones que lo han puesto en esa situación.
Esperemos pues, que Diego Fernández de Cevallos, sea un caso de los que después no se hable nada de ello, pero que aparezca con bien.

LA ZOZOBRA, EL MIEDO Y LA VICTORIA


Rafael Michel

Qué interesante, entretenido y ameno es escribir sobre los pasos que se siguen para lograr algo positivo, pero más relevante resulta una redacción cuando nos enteramos de una serie de cosas negativas. Donde se fomentan los antivalores.Comenta Leonardo Padura (La Habana, Cuba. 1955) que la semilla de su más reciente novela, El hombre que amaba a los perros (Tusquets Editores. Col. Andanzas No. 700; México, 2010. 570 p.), surgió cuando visitó la casa en que vivió y fue asesinado León Trotski en Coyoacán. Para el escritor cubano ésta era “… un monumento a la zozobra, el miedo y la victoria del odio” que le permitió “reflexionar sobre la perversión de la gran utopía del siglo XX, ese proceso en el que muchos invirtieron sus esperanzas y tantos hemos perdido sueños, años y hasta sangre y vida.”
La narración relata de manera pormenorizada el asesinato de Trotski. Inicia cuando Iván, un cubano, conoce a Ramón Mercader en la isla y establecen una amistad. Con el tiempo el segundo decide revelarle sus secretos: que asesinó a Trotski por orden de Stalin, fue preparado por la policía secreta rusa y la manera en que perpetró el homicidio. Las increíbles revelaciones lo llevan a escribirlas para dejar un testimonio de lo que ocurrió. La historia se alterna con la vida del caribeño bajo “el régimen socialista” de Fidel Castro, donde sufre hambre y marginación.
En las reflexiones de Padura, la Unión Soviética constituyó la gran esperanza para muchos, porque representaba el triunfo de los ofendidos y el inicio de la construcción de una sociedad diferente, en la que privaría la libertad, la equidad y la pluralidad. Sin embargo, las ambiciones de poder y riqueza corrompieron el proyecto desde el inicio. Al morir Lenin, la perversión aumentó y se desató una lucha por el mando, que ganó Stalin, por medio de la eliminación de sus oponentes o la expulsión de la URSS. El afán de acrecentar ese poderío llevó a perseguir y acusar a todo sospechoso de disidencia y calificarlo de anarquista o trotskista. Así se sembró el miedo entre la población y conformó una forma de gobierno que descansaba en la delación, la vigilancia, el castigo y la eliminación.
La falta de una posición crítica, la ingenuidad, el contubernio e identificación con los comunistas en el poder provocaron la aceptación de la arbitrariedad y el asesinato por parte de la izquierda. La justificación a la que recurrieron identificó a los antagonistas como burgueses y enemigos del proletariado que buscaban destruir a la sociedad socialista. Ante las intimidaciones había que aniquilar al enemigo sin ningún tipo de piedad. La patraña causó más de 20 millones de víctimas. El encubrimiento de esos terribles hechos llevan a destacar a aquellos hombres que mantuvieron una postura ética de defender la libertad y denunciaron la ignominia como George Orwell, Arthur Koestler, André Gide, Víctor Serge, José Revueltas, Octavio Paz…
El hombre que amaba a los perros es una excelente novela, en la cual destaca el trabajo de investigación serio de Padura y el desarrollo de una estrategia narrativa fascinante. No obstante, el final de la trama falla, por el tipo de elección que realiza el protagonista Iván, y confunde al lector...
Muy clara es la redacción.

miércoles, 19 de mayo de 2010

FERNANDEZ DE CEVALLOS...

El presidente Felipe Calderón descartó que la desaparición de Diego Fernández de Cevallos esté relacionado con el crimen organizado.

"No hay evidencia de que esta situación esté vinculada con el crimen organizado, no hay evidencia de que se trate de un secuestro porque, de acuerdo con la investigación, no tenemos evidencia", dijo el Ejecutivo federal en una entrevista con la cadena CNN.

Calderón, quien se encuentra en Washington en una visita de Estado, agregó que "el caso es muy triste para mi por supuesto porque es un gran amigo de mi familia".

Diego Fernández de Cevallos, mejor conocido como el "Jefe Diego", desapareció la noche del viernes pasado de una de sus propiedades en el estado de Querétaro.

Hasta el momento, autoridades federales han señalado que no pueden calificar la desaparición del político como un secuestro debido a que nadie se ha comunicado con la familia para pedir un rescate.
Diego Fernández de Cevallos, ex diputado, ex candidato presidencial y ex senador del Partido Acción Nacional, nació el 16 de marzo de 1941 en la ciudad de México.

Inició sus estudios en la primaria en la localidad en que vivía con sus padres en el estado de Querétaro bajo la tutela de un profesor privado; cursó secundaria y bachillerato en el Instituto de Ciencias de Guadalajara, Jalisco; y posteriormente su licenciatura en derecho en la Universidad Iberoamericana (UIA), sólo por dos años, finalizando sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) 1961-1964.

Diego Fernández de Cevallos arrancó sus actividades profesionales en el bufete del licenciado Manuel Gómez Morín, fundador del Partido Acción Nacional, para posteriormente independizarse y continuar el ejercicio de su profesión de abogado en su despacho particular, como litigante y consultor en las áreas de Derecho Penal, Civil, Mercantil, Bursátil y Agrario; fungió también como profesor de Derecho Penal y Derecho Mercantil en la Escuela de Derecho de la UIA.

Inició su carrera política dentro del PAN donde ingresó en 1959; fue candidato de Acción Nacional a la Presidencia de la República en 1994; consejero nacional del blanquiazul en los períodos: 1975-1981 y 1988-2007; miembro del Comité Ejecutivo Nacional de 1969-1971, 1975-1977 y 1990-2005.

Ha sido candidato a diputado federal en cuatro ocasiones: 1970, 1976, 1985 y 1991; diputado federal en la LV Legislatura 1991-1994; senador de la República en las LVIII y LIX legislaturas 2000-2006; secretario de Política Interior del Gabinete Alternativo de Acción Nacional 1989-1992.

*Con información del Partido Acción Nacional

Diego Fernández de Cevallos, uno de los panistas con más trayectoria dentro del Partido Acción Nacional (PAN) fue secuestrado ayer.

Fuentes federales confirmaron que el también conocido como "Jefe Diego", fue plagiado en la ciudad de Querétaro cerca de su hacienda, en el municipio de Pedro Escobedo. Por su parte, la Procuraduría General de la República se limitó a informar que se tuvo conocimiento de la desaparición del panista.

Información recabada señala que desde ayer se reportó su desaparición al encontrar su camioneta abandonada en los alrededores de su hacienda.

El vehículo fue localizado alrededor de las 11:30 de la noche del viernes.

El "Jefe Diego" fue candidato a la Presidencia de la República por su partido en 1994 y perdió frente al priísta, Ernesto Zedillo Ponce de León.

Fernández de Cevallos ha sido diputado federal y senador de la República.

Asimismo, ha sido un personaje polémico en los últimos meses porque ha ganado litigios millonarios y porque ha sido un crítico a la dirigencia de César Nava en el PAN.

Diego Fernández es una persona muy cercana al actual secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, en Acción Nacional.

domingo, 16 de mayo de 2010

LA HISTORIA EN FOTOGRAFIAS

Rafael Michel
LA HISTORIA. EN LA JORNADA están celebrando un aniversario más y me gustaron mucho las fotos.
Aquí las comparto, junto con su cartones, ¡qué son excelentes!
Felicidades al medio de comunicación y a todos los que hacen posible el periódico a nivel nacional.





































LA HISTORIA EN FOTOS