domingo, 11 de octubre de 2009

JOHN ROCKEFELLER

Rafael Michel
En lo referido al reparto de poder, no parece que bajara la guardia en su organización, aunque su imagen no destile el autoritarismo o la arrogancia, tan comunes incluso hoy. A modo de moderno CEO, controlaba bien su imperio, porque lo había organizado para facilitar la necesaria coordinación, basada en un clima de comunidad. Se hizo rico, muy rico, y repartió riqueza, pero da la impresión de que su fortuna fue una consecuencia y no tanto un fin (uno recuerda aquí la actual corriente de CEOs-mercenarios -una nueva clase surgida en el XX-, más empeñados, al parecer, en el desmesurado enriquecimiento propio que en la prosperidad de sus organizaciones). Nuestro empresario vio una oportunidad de negocio, fue por ella con espíritu autotélico y aun social, y le resultó rentable... a él y a la sociedad. El petróleo pedía orden en Ohio, y en otros estados de la Unión. Las claves: integración, economía de escala, estabilidad, organización, visión de futuro, buena digestión de éxitos, contribución a la sociedad, actitud de ganar-ganar, percepción de la realidad... En fin, no parece un caso de colosal inmoralidad sino de colosal emprendimiento.
Sólo quería mostrarles algunas pequeñas pinceladas sobre el perfil profesional de Rockefeller, y a este fin termino añadiendo una frase interesante que le encontré atribuida: "A friendship founded on business is better than a business founded on friendship". Pero, para terminar el artículo deseo ubicar a nuestro hombre en su tiempo: el escenario finisecular del siglo XIX. Quizá les resulte familiar...

Su tiempo
A veces parece que los cambios son patrimonio de nuestro tiempo, pero se diría que el paso al siglo XX también fue bastante bullicioso. Recordemos lo que pasaba, entre otras cosas, en las últimas décadas del XIX:
- El desarrollo del telégrafo, el teléfono y el ferrocarril reducía las distancias.
- Nuevos inventos y otras oportunidades de negocio impulsaban la iniciativa empresarial.
- La competencia se intensificaba.
- La economía de escala alentaba la fusión de empresas.
- Los jóvenes habían empezado a buscar trabajo como empleados.
- Aparecían los directivos asalariados: unos empleados contratados para dirigir.
- La organización y los métodos suponían un reto para cada gran empresa.
- Se desarrollaba la burocracia en las organizaciones.
Quizá el lector desee hacer ahora su propia lista referida al panorama finisecular del XX, o al neosecular del XXI..., por si se identificara algún paralelismo. A primera vista, parece que algunas realidades se mantienen, que otras están cambiando de signo... Vaya, quizá esto daría para otro artículo, si el lector siguiera prestándome su atención.

Conclusión
Hemos de reconocer la contribución de Rockefeller I al desarrollo del management moderno; pero también hemos de extraer enseñanzas. Este articulista se queda con algunas de interés incuestionablemente vigente, pero sobre las que se ha de insistir:
- Parece que la eficacia exige que centremos la atención en la actividad, y no la dispersemos en el culto al ego.
- Parece que resulta eficaz llevar la mirada más allá de su habitual alcance, tanto en el espacio como en el tiempo.
- Parece que los demás son importantes, y que el principio ganar-ganar, bien entendido, resulta rentable.
- Parece que la prosperidad propia debería ser consecuencia de la de las organizaciones a las que servimos.
- Parece que deberíamos cultivar la observación, además de la reflexión, procurando que nada nos ciegue.
- Parece que el pensamiento sistémico era ya importante en el XIX, y quizá sigue siendo asignatura pendiente en el XXI.
- Parece que los cambios no son exclusivos de nuestro tiempo, y que la innovación es una exigencia permanente.
- Parece que, en vez de dejarnos llevar, conviene que nos formulemos un purpose, y que protagonicemos nuestra vida profesional.
Consideren también abierta esta lista y traten de completarla ustedes, si me aceptan la sugerencia. En cualquier caso, espero que no se arrepientan si, en su lectura, han llegado hasta aquí: gracias por ello.

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