Rafael MichelLa etapa de la adolescencia es el periodo que requiere fortalecer más que nunca la educación sexual. Aunque en su primer momento le compete a la familia, no disculpa a la escuela la responsabilidad de otorgarla. La escuela como educadora y formadora, requiere asumir la parte que le corresponde y proporcionar a los adolescentes una educación que los haga responsables en el ejercicio de su sexualidad, tanto en el aspecto físico y emocional, como ante la sociedad en la que están inmersos.
Tres motivos demandan incluir la educación sexual en los programas educativos de las escuelas para adolescentes:
1. La sexualidad es parte integrante de la personalidad.
Omitirla en la educación, sería
privar al adolescente de un aspecto fundamental
para su desarrollo integral.
2. El tránsito hacia la madurez sexual es un rasgode la adolescencia. Más que en cualquier

otro momento de su vida, el adolescente requiere
fortalecer conocimientos, actitudes,
reflexiones y valores en torno a su sexualidad,
que le permitan tomar decisiones responsables
para él mismo y para su pareja,
así como para la sociedad a la que pertenece,
pues es en ésta donde como individuo va
a expresar sus comportamientos sexuales.
3. La adolescencia es un período de mucho
riesgo para el ejercicio de una sexualidad
irresponsable, cuyas consecuencias pudiera
modificar a corto y largo plazos su proyecto
de vida.

Por ello en la Escuela se insiste en que se debe de orientar a los alumnos.