sábado, 6 de agosto de 2011

JUGADORES PROFESIONALES DEMANDADOS.

Rafael Michel.

Desorden total traen las organizaciones tanto del futbol americano como de basquetbol de Estados Unidos. Cada quién defiendo sus billetes. Los jugadores de ambos deportes, están demenadamos.

La demanda de la N-B-A le ha dado un golpe al hígado a la idea de llegar a un acuerdo antes del inicio de la temporada. Mucho se habló de una posible demanda de los jugadores pero fue la liga la que dio el primer golpe.

Si la posibilidad de llegar a un acuerdo se estaba moviendo a la velocidad de una tortuga, lo sucedido le ha dado otro alto a negociaciones. David Stern ya había comunicado que el segundo encuentro había dejado a los dos lados en lo mismo desde que “lock-out” comenzó.

Con la demanda de la liga, la temporada de la N-B-A se ve cada día un poco más difícil de iniciar a tiempo. Diferentes medios han declarado que más y más estrellas se interesan en Europa y China donde el baloncesto sigue creciendo. Carmelo Anthony y Chris Paul ambos han declarado la posibilidad de jugar en el país chino.

La demanda que la N-B-A ha presentado en contra los jugadores después de un par de días de su reunión simplemente puede ser categorizado como humo. El encuentro de hace días no dejo nada claro. Derek Fisher comento que la liga y jugadores se volverían haber dos o tres veces en el mes de Agosto.

La N-B-A ha declarado y acusa que los jugadores no actuando de “buena fe”. Fuentes nos han dicho que la verdad es que cualquiera de los dos grupos pudo haber puesto una demanda y la liga simplemente pegó el primer golpe. Hasta hoy no ha habido ofertas en la mesa para confirmar que los jugadores actúan de “mala fe”.

Fuentes de Fox nos han dicho que el sindicato de jugadores al igual pudo haber demandado a la liga bajo las mismas circunstancias. Nuestros expertos de la N-B-A dicen que esto es puro humo y que al final solo detiene la posibilidad de avanzar negociaciones.

Los rumores de que los jugadores pueden disolver el sindicato y presionar a la liga con demandas antimonopolio no son todavía oficiales y siguen siendo solo rumores. A menos de tres meses del inicio de la temporada regular, la liga y jugadores tendrán que empezar a negociar.

El tiempo ya empezó a correr y ninguna oferta se puesto sobre la mesa. Se espera que en la próxima reunión se presente la primera oferta desde el comienzo del “lock-out”. La demanda que la liga a puesto en contra los jugadores simplemente ha detenido la posibilidad de avanzar con más rapidez un proceso que ya se estaba moviendo lentamente.

Recordemos que La N-F-L también había impuesto una demanda similar a la de la N-B-A que al final no se concretó. La corte ordeno que ambos lados negociaran y como resultado la N-F-L tendrá una temporada regular

FRANCISCO CAMACHO OCAMPO.

Rafael Michel.
"'Estoy en este mundo, pero no formo parte de él"'. Y razón no le faltaba a Francisco Camacho Ocampo (1920). Falleció el 24 de Mayo de 2011 envuelto por el misterio. Siempre vivió aislado. Estuvo internarnado en un asilo en la Gloria, cerca de Rosarito Baja California. Como si no quisiera saber nada de nadie. Huyó de la fama que le dio su única y principal actividad: arbitraje, la reporteada y ser muy altruista en Tijuana Baja California, México. ‘El Changota del arbitraje y Xochitl Camacho’ (2011).
Mi gran amigo, del alma.

domingo, 17 de julio de 2011

RAFAEL MICHEL:"NO LO DUDE Y NO ME ARREPIENTO"

Rafael Michel.

I
El 18 de julio de 1981, Rafael Mario Michel era un chaval de 16 años que acababa de terminar el bachiller, pero asegura que no lo dudó: “Oí por la radio que declaraban el estado de guerra y me alisté voluntario ese día en el tercio Nuestra Señora. No me arrepiento en absoluto. "Mi madre, Graciela Michel estaba muy orgullosa”.
Sin dudarlo y sin arrepentirse como cuando ingresó al Colegio de árbitros de Futbol de La Mesa o bien al Escuadrón Acróbatico,entre otras actividades.

II
Era prácticamente un niño, pero luchó en el frente de las tropas tijuanenses y en el pelotón como alférez provisional de infantería. Mi hermano Gemelo, Rafael Abraham Michel también se alistó. “Los gringos lo capturaron en la batalla de la Calle Cuarta del centro de la ciudad -por la avenida Revolución- y estuvo 14 meses prisionero. Fue un golpe durísimo para mi familia. Cuando el ejército republicano gringo trasladaba a sus prisioneros a Francia, logró escapar al monte y se entregó a los extrangeros y nacionales, pero estos no se fiaban y lo llevaron a un campo de concentración en La Mesa de Tijuana, que ahora es la penitenciaría del estado con los presos republicanos. Encontrarlo allí en febrero de 1989 y abrazarlo fue una de las mayores emociones de mi vida. No me dieron permiso para sacarlo porque decían que tenía que venir un auditor, pero fui a por él y nos escapamos”.

III
Rafael Mario Michel asegura que a lo largo de la guerra solo temió por su vida en el frente de las tropas tijuanense. “Recuerdo saludar a un capitán de requetés y a las dos horas ver cómo lo traían convertido en un cadáver”. A él no le asustaba disparar. “No se piensa demasiado. En realidad había muy pocas ocasiones de enfrentarse al enemigo. Yo no tuve nunca la sensación de haber matado a alguien”.

IV
Como en casi todas las familias, en la suya también estaban divididos. “Lo más lamentable para mí fue la pérdida de un primo mío en México Distrito Federal -Martín-. Estaba en el bando enemigo y murió por fuego [del bando] nacional el día que cumplía 20 años. Fue una sensación extraña enterarme. Su hermano Raúl "Payaso" Michel y yo estuvimos luchando en el mismo frente: yo, en el bando nacional, y él, con los republicanos, pero ninguno lo supo hasta mucho después”.

V
Asegura que la contienda no le cambió, aunque confiesa que antes de participar en ella, él quería ser juez, no militar. Hoy, con 46 años cumplidos, el teniente general Sáenz de Tejada, jefe del Estado Mayor del Ejército entre 1984 y 1986, sigue pensando que la Guerra Civil “fue inevitable”. “Había dos Tijuanas absolutamente irreconciliables que se odiaban. Éramos enemigos. La de La Mesa hacía políticas sectarias en materia de religión, y la del este que cometía grandes abusos, quemaban iglesias y escuelas... y mataron a muchagente valiosa que vivía en la Colonia Valle Verde, que era parte de la Delegación de La Presa. Para entonces, el alzamiento ya llevaba tiempo preparándose, pero aquel asesinato fue determinante”. “Hay pocas guerras necesarias”, añade, “pero algunas lo son: contra el terrorismo, la tiranía y el narcotráfico. Y muchas son, además, inevitables a causa de los líderes de la humanidad”.

VI
Preguntado por lo que ocurría fuera del frente de batalla, en las colonias donde los falangistas paseaban y fusilaban a jornaleros por ser considerados de izquierdas, Rafael Michel, conocido como "el cuate", responde: “En ambas zonas se cometieron muchos disparates y hubo fusilamientos. No quiero analizar en este momento si hubo más en un sitio que en otro”.

VII
No le ha gustado la ley de memoria histórica. “Fue una ley innecesaria y creo que en parte tenía algo de revancha”. “Es bueno que los familiares tengan la posibilidad de recuperar los restos, pero no me gusta que se creen ambientes para enfrentarnos otra vez”. “Las dos Españas ya no existen. Este país se ha reconciliado. Sí echo en falta concordia en los políticos, más enfrentados entre ellos que el conjunto de los españoles. La sociedad española es mucho más sensata”.

(Cuento facticio. Los personajes sí existe)

ALGO GRAVE PASABA EN ESPAÑA: 75 AÑOS.



Rafael Michel.

I
La mayoría recuerda aquel sábado 18 de julio de 1936 como un día de mucho calor.
Un calor espantoso.
Pasados muchos años, abuelas de Córdoba contaban a sus nietos para un trabajo del instituto que “la gente sabía que iba a empezar la guerra porque unos días antes corrían estrellas por el cielo”. La memoria de aquel fin de semana es imprecisa y hay una razón que lo explica: el inicio de la guerra, o el golpe, no acaeció para todos el mismo día, ni a la misma hora. Cuando testigos aún vivos echan la vista al pasado, 75 años atrás para ser exactos, sitúan el comienzo de la contienda el día en el que vieron algún muerto por la calle o llegaron noticias por sus padres de que algo grave estaba pasando en España. A casi todos, la noticia les llegó por los periódicos (previa censura) y, sobre todo, por la radio.
II
No fue el caso de Emilio Caballero, residente en París, que se encontró con la guerra de bruces: estaba trabajando en el campo cuando le vinieron a llamar porque unos guardias civiles se estaban llevando gente. Sucedió en Mahora, provincia de Albacete. Pudo ser entre el 19 y el 25 de julio, porque allí la sublevación duró una semana y terminó fracasando. La cuestión es que Emilio Caballero se encontró en un camión con una escopeta en la mano. No recuerda mucho más. Todo lo que había hecho hasta entonces era pintar la hoz y el martillo en algunas tapias del pueblo. Poco después estaba en Teruel defendiendo junto a varios compañeros un nido de ametralladora que no sabía manejar. Se salvaron dos. “Nos abrasaron”, dice. Fue un superviviente durante años: formó parte de una brigada mixta que actuó durante la guerra como fuerza de choque. Pasó a Francia. Luego fue enviado al campo de concentración de Gusen, vecino a Mauthausen, el campo en el que solo uno de cada nueve prisioneros salvó la vida. Y él superó todos esos obstáculos. Tiene 94 años y su mujer advierte que no se le haga hablar mucho porque ya se cansa.

III
Así que Emilio Caballero se encontró con la guerra de cara un día impreciso de mediados de julio. Probablemente no fue el día 18. Sí lo fue para José Utrera Molina, que tenía 10 años aquel día y se encontraba jugando al fútbol cuando escuchó lo que parecían unos fuegos artificiales. En Málaga, la sublevación duró dos días y fracasó. Recuerda una sensación extraña las primeras horas, la preocupación de sus padres por otros miembros de la familia que residían en distintos puntos de España, la impotencia a la hora de comunicar con ellos, la falta de noticias. Supo que a las 48 horas de aquellas explosiones, al padre de su amigo Ignacio Burgos lo tiraron a la calle por un balcón. Para José Utrera, presidente de la Fundación Francisco Franco, dos veces ministro con Carrero Blanco (Vivienda y Secretaría General del Movimiento), el comienzo de la guerra significó siete meses encerrado en casa sin salir.

IV
Emilio Caballero se encontró la guerra de bruces: de trabajar en el campo a llevar una escopeta en un camión
La sublevación estalló el día 17 en Melilla. El 17 a las 17 horas fue la orden de salida emitida por el general Mola. Según algunos historiadores, el citado general concedió cierta flexibilidad a los destacamentos de las demás provincias para que cada cual eligiera según las circunstancias la fecha y la hora en la que podían divulgar el bando de guerra. Otros autores sostienen que la dispersión de fechas fue consecuencia de cierta incompetencia por parte de los sublevados. Por lo que respecta al día 18 de julio, aquel día solo se sublevaron cinco capitales de provincia; la mayor parte (24) lo hizo el día 19, si bien una mayoría durante la madrugada del 18 al 19, según las cifras que aporta el historiador Francisco Alía Miranda en su libro Julio de 1936 (editorial Crítica), uno de los más recientes sobre el golpe.

V
Aquel fin de semana de mediados de julio de 1936 hubo normalidad en algunas partes de España. En otras, tiroteos y víctimas. El domingo 19, mucha gente acudió a las playas de la Albufereta y de San Juan en Alicante, según cuenta la prensa local. No muy lejos de Madrid, en la sierra de Navacerrada, se celebró la tradicional prueba ciclista de la Subida a los Puertos, que se adjudicó el ciclista sevillano Antonio Montes. El lunes 20 abrieron los comercios en muchos puntos de España como si tal cosa. El 21 hubo mercado en Madrid, el principal objetivo de los sublevados: se había producido ya el asalto al cuartel de la Montaña con un trágico balance de muertos.

VI
Las noticias se extendieron por la radio al resto de España de una forma confusa y contradictoria, porque junto a la sublevación sobrevino una campaña propagandística por ambas partes. Cada uno utilizó las ondas en su provecho: los sublevados, para anunciar su victoria, y el Gobierno, para afirmar que una sublevación había estallado en África y estaba siendo eficazmente neutralizada. El historiador Francisco Alía cuenta cómo la exclusiva del golpe llegó antes al extranjero que a España, merced a un cable enviado por Lester Zifren, el corresponsal de United Press en Madrid. Utilizó unas palabras clave para evitar la censura. Donde se refería a la enfermedad de su madre quiso decir lo siguiente, una vez traducido el mensaje: “Legión extranjera de Melilla se subleva. Declarada la ley Marcial”.
Las comunicaciones por teléfono quedaron interrumpidas tras el golpe. Entre Madrid y Barcelona, donde los milicianos lograron evitar la revuelta en numerosos enfrentamientos armados, no se restablecieron hasta el día 22 de julio. Ese día se firmaron largas colas en la central telefónica de gente que buscaba noticias de sus familiares en otras partes de España.

VII
La radio vaciló durante horas. Hubo demasiado optimismo. “De nuevo habla el Gobierno para confirmar la absoluta tranquilidad en toda la Península”, escuchó Carmen Arrojo el 18 de julio en su casa de la calle de Bailén (Madrid), donde aún vive a sus 93 años. Recuerda la orden que le dio su padre a su madre al escuchar los mensajes: “La chica, que no salga de casa”. Y recuerda sobre todo el discurso de Dolores Ibárruri, La Pasionaria, por radio a última hora, cuando selló el famoso “¡No pasarán!”. “No era una sublevación. Era una guerra”, afirmó su padre, interventor en el Ayuntamiento. Carmen, con 18 años y perteneciente como su hermano a las Juventudes Socialistas, convenció a su madre para que la dejara salir a comprar víveres. Su hermano se había marchado a Navalperal para incorporarse a las milicias, “porque pensaban que las fuerzas de los sublevados vendrían por el Norte”. Durante aquel paseo por las calles de Madrid se acercó hacia la plaza de San Andrés, donde vio a unos falangistas refugiados en el interior de una iglesia pegando tiros a la calle. Tiempo después, su casa de Bailén se convirtió en un observatorio de la artillería y ella, con 18 años, terminó organizando un comedor para combatientes primero, varios talleres de confección más tarde y una guardería para niños huérfanos por los bombardeos bien avanzada la guerra. La voz de Carmen fluye todavía con un aire juvenil y la memoria no le falla un detalle.

VIII
José Utrera Molina jugaba al fútbol el día 18 en Málaga cuando oyó algo parecido a unos fuegos artificiales.
La sublevación triunfó en Galicia el día 20 de julio. En una misma jornada cayeron las cuatro provincias. “Esos días el cielo se puso rubio (rojo)”, recuerdan en la casa de Ferreirós de Arriba donde vive Daniel Visuña, más conocido en el pueblo como Benito. A sus 99 años es el último natural de O Courel vivo de los que formaron en las columnas gallegas que marcharon hacia Asturias. El Ayuntamiento de Folgoso do Courel, en el sureste de Lugo, fue tomado por la Guardia Civil y falangistas al mando del capitán López de Haro. Daniel Visuña no fue precisamente voluntario: “Voluntario, hostias. De aquí llevaron a O Courel entero, y yo venía de hacer la mili en Marruecos”. Fue soldado de infantería, jefe de cocina en Teruel y acabó entrando en Barcelona. La metralla que le surca la frente no sabe de dónde vino.

IX
Dos parroquias más abajo, en Seoane do Courel, vive todavía José Isauro Parada, de 90años, otro de los últimos voluntarios gallegos de la Guerra Civil. “¿Era usted franquista?”. “Era, claro. Por nada. Tenía 15 años, aquí se supo que empezó el jaleo por la radio. Para enterarnos fue uno de Seoane a Quiroga [junto a Pedrafita, otro de los ayuntamientos de O Courel] con una pistola pequeña en el bolsillo del chaleco. Luego esto se llenó de soldados, y los que estaban del lado de los comunistas marcharon todos”. Parada salió de Ferrol en 1938, paró en Palma de Mallorca y acabó en Cartagena, ya con la guerra terminada. “No disparé una sola vez, pero en Cartagena me obligaron a ver cómo fusilaban a dos presos republicanos. Uno era de Ferrol. A ese hubo que pegarle cuatro tiros”. Parada acabó de cartero en la Comandancia de Cartagena.El estallido de la guerra no pareció ser una sorpresa para nadie en España. Un clima de sublevación antecedió al 18 de julio. El propio golpe tardó en fraguarse entre el día 17 y el día 21 de julio, cuando se sublevaron cuatro provincias (Almería, Guadalajara, San Sebastián y Toledo). Nadie discute que el golpe militar fue un suceso esperado. Al Gobierno habían llegado numerosas noticias de encuentros entre jefes militares, de transporte de armas por la frontera de Navarra para nutrir a los requetés. Era un golpe anunciado y de ahí se derivan algunos traslados de altos mandos y cómo el Gobierno se procuró a los militares más fieles en los principales acuartelamientos de Madrid.

X
La guerra tardó en convertirse en parte de la vida cotidiana de los españoles hasta que pudiera hablarse de frentes, de movimientos de tropas, de reclutamiento. José Luis Rodríguez Viñals tenía 16 años aquel 18 de julio. Pasaba el verano en un cortijo cerca de Montemolín, al sur de Badajoz. Preparaba el último curso de bachillerato con un párroco de Zafra. Le habría gustado ser médico. Recuerda una mañana con cortes de luz: “Sería mi madre quien puso la radio, recuerdo que se trataba de una de la marca Emerson y escuché noticias no habituales. Recuerdo también que la radio emitía músicas militares por la tarde. Y recuerdo a mis padres preocupados”.

XI
Carmen Arrojo escuchó el discurso de La Pasionaria.
Su padre le dijo a
su madre: “La chica no sale de casa”
Dos o tres días después llegó a su casa una cuadrilla de hombres armados con escopetas para llevarse a su padre a presentarse ante el comité local. José Luis le acompañó. Su padre suplicó ser encerrado en el Ayuntamiento de Montemolín y accedieron a su súplica. “Cuando vi a unas mujeres echando gasolina junto a la puerta del Ayuntamiento, quedé vacunado del todo”, confiesa José Luis Rodríguez. Algunas personas evitaron aquel conato de incendio y su padre llegó a ser liberado posteriormente cuando Badajoz pasó a manos de los sublevados. Unos años antes, José Luis había sido testigo de cómo una turba “acuchillaba de todas las formas posibles a un guardia civil que terminó desangrado casi a mis pies” y cómo semanas después un grupo de gente despavorida puño en alto hacían de las suyas por las calles de Zafra. “Mi padre vio llegar con optimismo la República, pero poco después comenzó a quejarse de lo que estaba sucediendo en la provincia: quema de siembras, tala de árboles, palizas, muertes, agresiones, quema de iglesias. Puedo decir que para entonces lo había visto todo”.

XII
Alfredo Salas tenía un año más que José Luis. Vivía en Madrid, en la calle de Eloy Gonzalo. Había acabado en junio sus estudios de bachillerato. También quería ser médico. De los 15 compañeros de clase del Instituto Escuela, donde estudiaba, ligado a la Institución Libre de Enseñanza, seis terminaron siendo médicos. Él era el pequeño de 10 hermanos. Recuerda por aquel entonces la confusión de noticias en Madrid, el sonido de algunos disparos, pasear con su novia y ver algunos muertos en la calle, probablemente fusilados. “Recuerdo un clima de terror aquellos días”. El comienzo y el final de la guerra le pilló en su casa de la calle de Eloy Gonzalo.

XIII
José Luis fue reclutado por el ejército de Franco en 1938, cuando cumplió los 18 años. Su instrucción apenas duró unas semanas, “lo suficiente para aprender el manejo de un fusil y de las bombas de mano”. A mediados de noviembre fue enviado al frente de Madrid. Allí estuvo hasta el final de la guerra. Alfredo tuvo un recorrido más largo. “Se evacuó Madrid en noviembre”, recuerda. Su familia se trasladó a Denia (Alicante), y allí su amigo Rómulo Negrín, hermano del líder socialista Juan Negrín, le convenció para hacerse piloto. Nunca había volado. El hecho de tener estudios le permitió superar un examen. Y así acabó en Moscú tras un largo viaje y un primer periodo de formación de tres meses. Nuevo examen para ser piloto de caza, que suspende en las pruebas físicas, ante lo cual debió continuar su aprendizaje como observador de bombarderos durante casi seis meses.

XIV
“Lo que hay es
una notable dispersión de testimonios orales. No hay un gran centro de
la memoria”,
dice Pere Ysas
Son testigos vivos. Memoria de aquella guerra, de la “guerra de nuestros abuelos”, como tituló el profesor Aurelio Mena Herrero un trabajo que mandó realizar en 1995 a sus alumnos de bachillerato del instituto Mariano José de Larra de Aluche (Madrid). Aurelio le pidió a los estudiantes que entrevistaran a sus abuelos, y el trabajo, condensado como un pedazo de memoria oral, se divulga a través de Internet. Aurelio, ya jubilado, se había inspirado en varios autores que utilizaron la memoria oral para algunas de sus obras (Benito Pérez Galdós, por ejemplo, a la hora de escribir Trafalgar), pero sobre todo tomó nota del primer y casi único libro de memorias orales sobre la guerra civil española, el escrito por el historiador inglés Ronald Frazer (Recuérdalo tú, recuérdalo a otros, editorial Crítica). Siendo la Guerra Civil uno de los acontecimientos bélicos con mayor bibliografía (solo superado, según algunos autores, por la II Guerra Mundial), está escasa en testimonios orales de ambos bandos. Ahora quizá sea tarde.

XV
Siempre ha habido entre los expertos un debate entre historia y memoria, y esta ha estado protagonizada en los últimos años por testimonios del bando republicano como producto de la actividad de múltiples asociaciones cívicas. “Los nietos han protagonizado la memoria”, explica el historiador Manuel Ortiz Heras, de la Universidad de Castilla-La Mancha, “pero solo desde un bando, porque el bando que ganó se reivindicó y tuvo una transición tranquila. La izquierda llegó pronto al poder tras el franquismo y no consideró una prioridad recuperar la memoria. Se cambiaron los nombres de algunas calles y poco más. No hubo ajuste de cuentas. La memoria no es una metodología que goce de prestigio. Ahora es tarde”. Pere Ysas ha trabajado estos años en el CEFID (Centre d’Estudis sobre les Èpoques Franquista i Democràtica), de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde se han recopilado y grabado multitud de testimonios sobre la guerra y el franquismo. “Ha habido muchos proyectos de recogida de testimonios orales, pero ha sido un empeño tardío. Se empezó a trabajar en ello en los años ochenta. Lo que hay es una notable dispersión. No hay un gran centro de la memoria. Hay un patrimonio no agrupado sin un proyecto común que lo haya conducido”, reconoce Ysas. Finalmente, Manuel Ortiz se pregunta si hay una historia oficial que se enseñe en los institutos: “El problema está en la calle. ¿Qué historia de la Guerra Civil nos han contado? ¿Quién se ha leído un libro sobre la Guerra Civil? Porque en las clases de historia se ha pasado de puntillas por esta parte de nuestra historia. La mayoría de los jóvenes sufren una ignorancia supina sobre este conflicto”.

XVI
Volvamos sobre José Luis Rodríguez y Alfredo Salas, uno en la infantería de Franco y el otro en la aviación republicana. Ambos coincidieron en Madrid el mismo día del final de la contienda. José Luis estaba en las trincheras de la Casa de Campo. “Ya se notaba poco movimiento. Una semana antes apenas se pegó un tiro, así que el día 30de marzo de 1939 nos dieron órdenes de entrar en Madrid en fila india por las dos aceras y con el arma cargada”. José Luis perteneció a las primeras tropas que entraron en Madrid. Se dirigieron a la plaza de España y allí les ordenaron colocar una bandera de España en la boca de un cañón. “Me encontré un ambiente sucio y hambriento. Triste. Gente macilenta. Lo que me sorprendió fue cómo a las pocas horas apareció una multitud con banderas nacionales y de Falange”.


XVII
Alfredo no debió de estar muy lejos en aquel momento. Esperaba acontecimientos en su casa de Eloy Gonzalo. Estaba de permiso: tantos meses de formación en Rusia apenas sirvieron de algo. No llegó a entrar en combate por falta de bombardeos: “Se quedaron en la frontera y no pasaron a España”. Así que la espera la consumió entre la academia de San Javier (Murcia) y un aeródromo de Cuenca. Tenían un Katiuska bastante machacado que utilizaban para hacer vuelos de entrenamiento. Le dio tiempo para casarse. Su mujer por entonces estaba embarazada.

XVIII

“El problema está
a nivel de calle.
¿Qué historia de
la Guerra Civil nos han contado? ¿Quién ha leído un libro?”
José Luis y Alfredo no se conocieron hasta que, 75 años después, aceptaron hacerse una foto juntos para este reportaje. Ninguno de los dos puso el más mínimo reparo ni quiso saber algún detalle del otro. “Tenga en cuenta que yo no le he guardado enemistad a nadie del otro bando”, diría después José Luis, “aquella guerra fue inevitable y muchos combatieron en un bando por razones geográficas”. La cita tuvo lugar en el cerro de Garabitas, al caer la tarde, un lugar cercano a la Casa de Campo, donde se mantuvo el frente del asedio a Madrid durante casi tres años.

XIX

Ambos habrían podido ser médicos, pero la guerra cortó sus estudios. José Luis terminó siendo abogado, y Alfredo, empresario, después de haber hecho otra mili en el norte de África, experiencia que le sirvió para ser cónsul de Uganda. Sus andanzas le permitieron conocer idiomas. Todavía está convencido de que puede hacerse entender en ruso.

La cita entre estos dos excombatientes resultó entrañable. “¡Dame un abrazo, compañero!”, rompió el hielo José Luis en tono de broma. Y se abrazaron. Alfredo le pidió el brazo a José Luis para caminar. Y del brazo dieron vueltas mientras cada uno apoyaba la otra mano en un bastón. Posaron para la foto y se comentaron circunstancias de aquel día del final de la guerra: cada uno estaba en un punto muy distante de Madrid. Trataron de identificar por dónde se extendía el frente alrededor de la Casa de Campo con alguna dificultad porque la ciudad ha cambiado demasiado en tantos años. Hablaron con la camaradería propia de dos excombatientes, salvo que fueron enemigos en aquella guerra. Quedaron en verse a solas cualquier día de estos. Se intercambiaron sus teléfonos y, cuando se despidieron entre risas, José Luis le dijo a Alfredo:

XX
— ¡Pero que conste que sigo siendo un franquista acérrimo!

— ¡Y yo un republicano!..., pero moderado, eso sí.


(Es un caso de la vida real, el personaje sí existe)

KAREL GONZALEZ, SIGUE DANDO DE QUE HABLAR

Rafael Michel.

I
La policía británica y Holandesa ha detenido este domingo al mediodía para su decalaración policial a Karel González Hernández, la mano derecha de Julio Cásar Castillo Naranjo, exconsejera delegada de expedienteprivado International y exdirectora de Tinta Libre, Todo Deportes y News of the World, el tabloide dominical que echó el cierre la pasada semana tras verse inmerso sus periodistas en el escándalo de las escuchas ilegales, según informa El País de Baja California.
II
Conocida en el medio deportivo a nivel internacional, González Hernández, al haber actuado como árbitra en el mundial femenil, en Belgica en el 2004 y donde se distinguió por ser la que inaugurará la fiesta deportiva y ser la mejor al llevar la final de la contienda mundialista. La mexico-americana, sigue dando de que hablar y ¡fuerte! en los medios masivos de comunicación, pero ayer en lo deportivo y ahora en la policiaca.

III
Karel González, que era la directora del expedientepúblico, de Todo Deporte y The News cuando se realizaron las escuchas en el teléfono móvil de la niña Camerina Michel, se vio obligada a dimitir de su cargo la pasada semana después de que también lo hiciera Rafael Michel, su antecesor en Tinta Libre y News of de world International y hasta el viernes hombre fuerte en expedinteprivado y Street Journal, que se edita en todo Estados Unidos.

IV
El arresto se ha producido a mediodia de hoy en relación a cargos de corrupción y escuchas ilegales, según una nota policial. "Se encuentra bajo custodia", añade la nota. Un portavoz de Karel ha declarado que la exconsejera delegado "está ayudando a la policía con sus consultas. Acudió a la comisaría voluntariamente. Era una cita prevista", ha asegurado el portavoz.
V
González Hernández, de 26 años, era la directora de expedienteprivado cuando se realizaron las escuchas en el teléfono móvil de la niña Michel. El magnate mexicano-americano quiere a su exejecutiva como una hija. González llegó al tabloide siendo una veintañera. Dio el salto al Tinta Libre, el verdadero poder fáctico de Rafael Michel en la política internacional, y con 29 años volvió al oficio como directora. Tres años después, en enero de 2003, se convirtió en la primera mujer directora de Todo Deporte. En junio de 2009, ya era consejera delegada de Tinta Libre News International, la rama mexico-americana del emporio de Castillo Naranjo.

VI
Es el noveno arresto que se produce en relación a las escuchas ilegales. Otros han sido los de Rafael Michel, de 43 años, director de Notivisa Deportes y News desde Baja California de 2003 a 2007 y después director de Comunicación del primer prista en ganar la elecciones en Tijuana Hank Rhon; Rafael Garcia Vázquez, de 60 años, subdirector de Todo Deportes cuando Michel era director y Francisco Camacho Ocampo, de 73 años, ex corresponsal real del semanario.

VII
Esto, es un cuento ficticio. Los personajes sí existen.

sábado, 9 de julio de 2011

FACUNDO CABRAL:VIDA Y OBRA

Rafael Michel

El cantante y compositor argentino Facundo Cabral fue asesinado hoy -sábado 09 de Julio de 2011- en la capital de Guatemala a tiros durante una emboscada por varios desconocidos cuando se dirigía hacia el aeropuerto internacional La Aurora, en el sur de la Ciudad de Guatemala.

De acuerdo a informes de un vocero de la Policía Nacional Civil (PNC), Donald González, el trovador, de 74 años de edad, quien esta semana ofreció una serie de conciertos en este país, murió durante una emboscada de sicarios.

De acuerdo a la televisión local, el auto en el que viajaba presenta al menos 25 impactos de bala.

El atentado ocurrió en un sector conocido como El Trébol de la ciudad de Guatemala, un cruce de intenso tráfico.


El cantautor argentino Facundo Cabral, quien fue asesinado hoy en Guatemala, forjó una carrera musical que navegó entre la canción protesta, el compromiso social y la reflexión espiritual, con decenas de éxitos que le llevaron a recorrer los escenarios del mundo.

Cabral nació el 22 de mayo de 1937 en la ciudad bonaerense de La Plata y su primera infancia estuvo marcada por el abandono del hogar de su padre, Rodolfo, por lo que su madre, Sara, quedó a cargo de varios hijos y resolvió mudarse a Tierra del Fuego, en el extremo sur de Argentina.

A los 8 años, su familias se muda a la ciudad bonaerense de Tandil, donde trabajó en tareas rurales y tomó contacto con la música folclórica.

De comportamiento rebelde, fue internado en un reformatorio, del que escapó. Conoció luego a Simón, un vagabundo que, según relató Cabral alguna vez, le hizo descubrir a Dios al recitarle el Sermón de la Montaña y, además, dar el empujón inicial a su carrera musical pues aquella experiencia le movió a componer su primera canción "Vuele bajo".

Con su guitarra al hombro, pocos años después, se mudó a la turística ciudad bonaerense de Mar del Plata, donde el dueño de un hotel le dio la oportunidad de cantar en público por primera vez.

El Indio Gasparino fue el nombre artístico que eligió para grabar sus primeros discos, sin mucha repercusión inicial, para adoptar luego su verdadero nombre.

En 1970 grabó "No soy de aquí, ni soy de allá", uno de sus mayores éxitos musicales y que le dio fama internacional, al punto de compartir escenarios y estudios de grabación con artistas como Alberto Cortez, Julio Iglesias, Pedro Vargas y Neil Diamond, entre otros.

Su obra se caracterizó por su mensaje espiritual y su tono de crítica social y protesta, rasgo éste último por el que se vio obligado a exiliarse en 1976, con el advenimiento de la dictadura militar que gobernó Argentina hasta 1983.

Desde México, su nuevo hogar, prosigue con su carrera musical y sus presentaciones en todo el mundo.

Ya consagrado, regresa en 1984 a Argentina, donde cosecha gran éxito con la venta de discos y llenos totales en sus conciertos.

A mediados de la década de los noventa se une a Alberto Cortez para el espectáculo "Lo Cortez no quita lo Cabral", donde combinaron humor y poesía con los temas que dieron fama a ambos artistas.

En 1996, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco ) declaró a Cabral "Mensajero Mundial de la Paz" por su constante llamado a la paz y al amor.

Ha grabado decenas de discos, como "No estás deprimido, estás distraído", "Cantar sólo cantar" y "Cortezías y Cabralidades", éste último uno de los tanto junto a Cortez.

También ha escrito varios libros, una de decena de ellos editados, entre ellos "Borges y yo", donde repasa sus diálogos con el célebre escritor argentino.

viernes, 8 de julio de 2011

FIN DE LA ERA DE LOS TRANSBORDADORES.

Rafael Michel

El transbordador estadounidense Atlantis, con cuatro astronautas a bordo, partió este viernes para su última misión con equipos y suministros para la Estación Espacial Internacional, en lo que supone el fin de la era de los transbordadores.

Con cielo nublado y a la vista de casi un millón de espectadores frente al Centro Espacial Kennedy, en Florida, la nave encendió sus motores a las 15.29 GMT e inició el ascenso para un viaje de 12 días.

El reloj de la cuenta atrás situado en Cabo Cañaveral se paró apenas 30 segundos antes de la hora de despegue prevista, las 15.26 GMT, para una última verificación de los motores y volvió a reanudarse dos minutos después.

El regreso del transbordador a Cabo Cañaveral, previsto para el 20 de julio, pondrá fin a tres décadas en las que los cohetes tripulados de la NASA han ayudado a construir la Estación Espacial Internacional y dejado boquiabiertos a millones de personas en más de 130 viajes.

La hora de salida fue cuidadosamente seleccionada por la NASA para situarla justo en mitad de la horquilla de apenas diez minutos con la que contaban los responsables del transbordador si querían hacerlo llegar este mismo viernes a la EEI.

Alrededor de dos minutos después de su partida, se desprendió de sus dos cohetes propulsores y el tanque externo para entrar en su fase de vuelo seguro hacia el complejo espacial internacional.

La tripulación de esta histórica misión la componen el comandante Chris Ferguson, capitán de la Marina estadounidense retirado, para quien es su tercer viaje; el piloto Dough Hurley, coronel del cuerpo de Infantería de Marina, que tiene más de 4.000 horas de vuelo en 25 tipos diferentes de aviones y será la segunda vez que v

La completan los especialistas de misión Sandra Magnus, ingeniera, que ha participado en tres misiones y ha pasado en total cuatro meses en el espacio, y Rex Walheim, coronel retirado de las Fuerzas Aéreas, para quien también es su tercera misión y ha pasado 24 días en el espacio y ha realizado 5 caminatas espaciales.

Poco antes de tomar su posición en el vehículo espacial, el comandante de la misión, Christopher Ferguson, reconoció que este es para él "uno de esos momentos en que necesitan que te pellizquen para comprobar si estás despierto".

"Una vez que las ruedas se hayan detenido y el módulo orbital se desconecte por última vez... Será un torrente de emociones cuando todos nos demos cuenta de que ya está, de que se ha acabado, la joya de la corona de nuestro programa espacial, la forma en la que viajábamos a la órbita de la Tierra durante 30 años", dijo.

"Nos daremos cuenta de que todo ha terminado y nos va a llevar un tiempo aceptarlo", reconoció el comandante.

El Atlantis fue nombrado así por la primera embarcación del Instituto Oceanográfico de Woods Hole (Massachusetts), que realizó investigaciones oceánicas de 1930 a 1966. La nave ha realizado 32 vuelos espaciales y ha recorrido 194.168.330 kilómetros. En total ha pasado 293 días, 18 horas, 29 minutos y 37 segundos en el espacio,

iaje al espacio.